miércoles, 16 de julio de 2008

Mi amante más vital


José Guadalupe Posada / La Catrina (litografía)



Es imposible abordar el tema de la muerte sin caer en clichés o poder decir alguna novedad. Así que está entrada solamente pretende dejar en claro mi punto de vista sobre ella.

En lo personal no le temo a la muerte, creo que hay muchas cosas más temibles. Como: la vejez, estar obligado a vivir un minuto más allá de lo que deseamos o sin calidad de vida. Eso si es aterrador. Por lo que obviamente estoy a favor al 100% de la eutanasia, tanto pasiva, como activa e inclusive del suicidio razonado.

Yo entiendo la muerte como algo natural, e inclusive deseable. Es gracias a ella que adquiere sentido la vida. Gracias a que nacemos y morimos en un plazo finito, es que adquirimos el sentido de lo efímero y el disfrute del momento. La noción de las etapas vitales... Porque sería terriblemente aburrido ser eternos... Además no tendría ningún sentido.

Entre más cerca se está o se ha estado de la muerte, se adquiere una visión distinta de la vida. Y el disfrute de vivir crece. Retar a la muerte y vencerla da un sentimiento de vitalidad y poder. Por eso no es casualidad que mucha gente sea adicta a hacerlo. Eso las hace sentir vivas y capaces. Y no estamos hablando de suicidas, sino de personas que aman la vida.

A nivel estelar, es gracias a que las estrellas nacen y mueren que se han podido generar todos los elementos y cada uno de los átomos que nos forman en el torrente de materia que somos durante nuestra existencia. Somos Universo antes y después de ser conscientes de nuestra existencia.

A nivel biológico, es gracias a la muerte que es factible la evolución. Gracias a la muerte se renuevan las especies y es que pueden adaptarse a las nuevas situaciones.

A nivel social, inclusive es más notorio que las generaciones van cambiando y evolucionando. La gente a cierta edad pierde la capacidad de aprender y adaptarse. La niñez y la juventud por el contrario puede adaptarse a casi cualquier cosa.

Me resulta totalmente estúpida y manipuladora la visión de las religiones, que pretenden hacernos creer que nuestra vida sólo tiene sentido en función de que sigamos sus lineamientos y obviamente seamos buenos contribuyentes con dinero y trabajo a sus causas. La peor prostitución posible es la de las "almas" y en eso la Mafia Vaticana es experta, aunque no es la única que lo hace, si es la más despreciable.

En resumen, amo a mi compañera vitalicia: la muerte.

Porque me recuerda que: ¡ESTOY VIVO! 


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12 comentarios:

La Diabla dijo...

Es cierto, yo por ejemplo nunca habia experimentado la muerte de alguien cercano hasta... hace como 2 años que se murio un maestro y es entonces cuando te detienes y dices... hey yo tambien voy a morir algun dia. Creo que siemrpe estamos atrapados en lo cotidiano, una vida aburrida y problemas triviales e incluso esto hace que, por muy estupido que suene, olvidemos que estamos vivos, como las peliculas de SAW jaja quiza esto cause una controversio pero a mi me gustaron mucho esas peliculas y hablan de eso, de que hay veces que no te das cuenta que estas vivo.

Ontobelli کτγℓع dijo...

Estamos en la época de la muerte oculta. En las ciudades la mayoría de la gente no ha tenido, ni tiene contacto con la muerte. A los niños se les oculta en muchas ocasiones. Alguien muere y se deshacen de él en unas pocas horas. Y no se nota.

Es tanto el miedo a la muerte para algunos que se niegan a verla como algo rutinario. Con lo que al mismo tiempo se niegan a darse cuenta de que están vivos. Sobreviven anestesiados.

POR AQUÍ TE VEO dijo...

Me tocó ver morir a mi abuelo paterno, pero eso antes de inyectarme miedo a la muerte me hizo querer más a la vida. Ahora soy papá y abrazo cada vez que puedo a mi hijo, (que es otra manera de celebrar la vida), teniendo siempre presente a la muerte, pero sin asustarme.
¡Saludos!
E

Ontobelli کτγℓع dijo...

Así es E.

Hay que aprovechar la vida para disfrutarla con nuestros seres queridos al máximo. Y no lamentarnos cuando ya no están de no haberlo hecho.

Por supuesto que se les extraña cuando fallecen. Eso es inevitable.

Saludos.

Srta. Pelo dijo...

Yo tampoco le tengo miedo a la muerte: tener miedo e la muerte es como tener miedo de respirar.

Yo le temo a cosas más importantes, tales como las ratas, la vejez, y la policía.

Ontobelli کτγℓع dijo...

Pues no creo que los policías sean cosa importante. En México por lo menos son la escoria de la sociedad. Los secuestradores, traficantes, ladrones, asesinos están en la policía y funciona así porque son cómplices de los políticos. Todos los saben y nadie hace nada porque si la policía fuese funcional y honesta a los primeros que tendría que poner presos es a los políticos y a los policías.

Pero ahí seguirá el enano inepto tratando de convencernos que sirve para algo a golpe de spots publicitarios. Cuando ni siquiera ha sido capaz de cumplir sus 2 principales ofertas de campaña: Seguridad y empleos.

Por cierto que algo hiciste, porque no apareces en mi blogroll. Cuando publiques asegúrate que lo haces desde la primera vez con fecha actual. Si lo haces con fecha pasada el blogroll los ignora.

Saludos.

Alexei Ivanovich dijo...

Nadie ama a la muerte como nosotros los mexicanos. Tanto la amamos que hasta le componemos calaveras y nos burlamos de ella todo el tiempo, y siempre ironizamos con ella.

Los gringos, por otro lado, le temen. Hasta Paz lo dijo en sus ensayos. Y tenía razón el culey.

Ontobelli کτγℓع dijo...

@Alexei:

No estoy de acuerdo con esa afirmación.

Es una de las tantas mentiras y mitos que quisieron instituir con el nacionalismo revolucionario.

El mexicano es en términos generales un pueblo muy cobarde. Hay valientes, pero esos son la excepción. Por eso hasta llevar serenata a la novia lo tiene que hacer alcoholizado. No hay valentía cuando se mata uno a balazos en una cantina con 2 litros de tequila en la sangre.

Para empezar lo que hoy festejamos como culto a la muerte, es de origen mexica (azteca). Pero esos ya se fueron al carajo hace mucho. Tenian otra cosmología y otros dioses. En el pasado la muerte era interpretada distinto. Lo que hoy quedan son imitaciones que sirven para fomentar precisamente el miedo a la muerte y el comercialismo. Si el "Día de muertos" es un gran negocio.

Tan es así que la Mafia Vaticana se apropia de esos ritos porque son mercadológicamente muy rentables. Los mexicanos le temen a la muerte como muchos otros pueblos, pero mientras otros guardan silencio respetuoso los mexicanos hacen fiesta y utilizan el humor para evadirse. EVADIRSE.

Precisamente es la fiesta de la que habla Paz en el Laberinto de la Soledad. Las máscaras que usa el mexicano para cubrir su debilidad.

Los sajones tienen una cultura muy distinta al respecto. Ellos honran más a los muertos que nosotros. Por su cultura documental. Pero en su cultura la palabra "duty" justifica la muerte.

Anónimo dijo...

[...]"A nivel estelar, es gracias a que las estrellas nacen y mueren que se han podido generar todos los elementos y cada uno de los átomos que nos forman en el torrente de materia que somos durante nuestra existencia. Somos Universo antes y después de ser conscientes de nuestra existencia" [...]

Exactamente , somos el universo mismo.

La muerte es nuestra mas fiel compañera de vida en este mundo. Ella esta siempre presente, y es a lo mucha gente teme. El aceptar a la muerte como parte de la vida , es lo que nos da la pauta para seguir viviendo sin miedos. En lo personal, observo a la muerte como una experiencia única e irrepetible ( como el nacimiento) y por lo tanto también merece respeto.


saludotes. Daniela :)

Caelo Vesperascente dijo...

¿Y las copias pirata de las llaves de la señorita Pelo ?

Ontobelli کτγℓع dijo...

Daniela

Así es. Veo que compartimos una visión similar de la muerte.

Saludos.


Caelo

¿Cuánto ofreces por las llaves?

Soy todo oidos y las remato al mejor postor. :P


***

Ya ven porque hay que vivir y aprovechar la vida. Me acaban de informar que un amigo falleció. No despertó de la anestesia. Su hija mayor tiene apenas 15 años. :(

Alexei Ivanovich dijo...

Holy shit!

En paz descanse tu amigo, estimado.

Qué mala pata... y dejó una hija pequeña atrás.

Triste, muy triste.

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