No hay semana que el gobierno calderonista no dé muestras de ineptitud y autoritarismo. En ésta ocasión fueron los responsables de las finanzas nacionales los que nos han provocado un
déjà vu, y de golpe nos han sumergido en la pesadilla de "La Docena Trágica", protagonizada ésta por los peores presidentes que México padeció en todo el siglo XX: Luis Echeverría y José López Portillo. Par de abogados ineptos, populistas y corruptos, que en su megalomanía, locura e ignorancia pretendieron controlar la economía mediante decretos. Con los resultados que todos conocemos y las crisis económicas que quebraron al país en 1976 y 1982, respectivamente.

En una
declaración alarmante por la ineptitud que evidencia, Guillermo Ortíz, Gobernador del Banco de México afirmó: "La crisis financiera nos tomó por sorpresa".
Como es posible que los tome por sorpresa, si la crisis hipotecaria en EUA tiene años gestándose y era un tema tratado abiertamente en la prensa mundial. No solo eso, es un tema que ha sido ampliamente debatido por el público en general en diversos foros en Internet. Y cualquier analista y consultor competente en la materia sabe que una crisis en EUA, afecta a todo el planeta. Con mayor razón a México que depende casi por completo del comercio con ese país y de las remesas que envían desde ahí los emigrantes. ¿Nos quieres decir Guillermo que no te enteras de lo que pasa en el mundo? ¿Tan ineptos son los analistas a tu cargo? ¿Tan inepto eres tu para no saber que lo son? ¿Crees que es gratuita la frase: "Cuando EUA estornuda a México le da pulmonía"?

Además la cobarde
acusación que lanza el Secretario de Hacienda, Agustín Carstens, de especuladores a varios empresarios. Sin aclarar en primera instancia a quien se refería. Con lo que generó un caos informativo durante horas, que salpicó de manera inecesaria a toda la comunidad empresarial. Tal parece que desconoce lo más elemental de la libertad y de la ley. Mientras un hecho no esté expresamente prohibido en la ley, significa que está permitido. Y eso no depende del capricho y estado de ánimo del gobierno en turno. Además parece ignorar el hecho de que nadie es culpable antes de que se le compruebe en un juicio lo contrario. La actitud de Agustín es una alarma para la comunidad empresarial y para los inversionistas. ¿Qué clase de autoritarismo quieres reeditar Agustín?
La especulación no está prohibida. Y la comunidad empresarial no tiene porque ajustarse a los caprichos y puntos de vista del gobierno en turno, para eso existen leyes que regulan el actuar de todos. Includos los secretarios de estado y el presidente.
El mensaje que ha mandado el gobierno de Felipe Calderón fue fuerte y claro:
Empresarios no inviertan en México, porque aquí su dinero no está seguro; y si ya lo hicieron saquenlo lo antes posible.
Nadie se sorprenda si la crisis empeora.